11 octubre 2011

Beatriz Giovanna Ramírez



Beatriz Giovanna Ramírez - Foto: Fernando Prats
  
Beatriz Giovanna Ramírez

«En la voz y visión del poeta 
no hay fronteras ni abismos»

Entrevista de Graciela Oses

           
«Cada día quiero escribir más simple y hablar en un castellano universal, de ahí mi búsqueda en la narrativa y la transformación de mi voz poética.»

En el «V Festival Internacional Palabra en el Mundo» la consigna es la Paz, una construcción no ordinaria como la Libertad y la Poesía. Sin embargo, para quien poetiza la palabra, esta construcción se vuelve quehacer y enseguida, constancia de urdimbre. Palabra que junto a otras, trabaja con los brazos activos y en el corazón. «La paz no es una utopía es una decisión de vida», dice la poeta Beatriz Giovanna Ramírez, en el final de un prefacio que conviene citar entero:

«Escribir es un acto que responsabiliza. La palabra tiene que estar unida y comprometida con el mundo y con la vida. Yo creo en los milagros, en el amor y la literatura, y creo aún más en el ser humano. Estoy convencida y esperanzada de que la paz es un camino que todos podemos andar de instante en instante. La paz no es una utopía es una decisión de vida.»


PALABRA VIVA.- Si la Poesía es un camino... ¿el cuerpo es una hoja de papel? Me refiero aquí a pensar cómo la poesía te escribe, qué se lleva al cuerpo y qué no.

BEATRIZ GIOVANNA RAMÍREZ.-
Me imagino a la poesía con un cuerpo fecundo de mujer que redime y transforma a quien la escribe y; a quien la lee, lo alimenta con sus formas. La hoja de papel es el alma resistente que consigna el dominio y la seducción del lenguaje.

P. V.- ¿Sientes que unir voces cataliza tu poesía y de qué manera?

B. G. R.-
Mi voz poética no es distinta a otras voces. Cuando escucho y leo poesía, comprendo que el pensamiento de ese individuo también me toca, su actitud e intención, su visión de mundo abarca todo lo que hay, es y somos. En la voz y visión del poeta no hay fronteras ni abismos, está la psique y la conciencia de cada uno de nosotros. La realidad percibida por los cinco sentidos. Lo doloroso es que destila pesimismo y desesperanza, el alivio es que es una voz sanadora, de ahí la magia de la poesía que libera, vacía y transforma. Los festivales de poesía, los recitales son poderosos, milagrosos, opera en cada uno una conciencia colectiva, la multidimensión entre lo humano y lo frágil,  la palabra y lo real. Creo y siento que mi poesía hace catarsis y cataliza mi voz y la de otros, siempre para bien, porque evoluciono en la medida que escribo, aunque me avergüence de mis primeros intentos de hacer poesía, mis primeros textos todos ellos fueron importantes y necesarios para encontrarme para escuchar mi voz.

P. V.- Acerca del texto citado en FB, en el que afirmas (qué bello) que «La paz no es una utopía es una decisión de vida.» Necesito saber cuándo lo leíste.

B. G. R.-
Estoy (casi) segura de haberla dicho, en el Corte Inglés en la apertura de los actos del V Festival Internacional Palabra en Mundo, y también, la digo y la reafirmo cada día. Estoy convencida de que si queremos cambiar el mundo y las condiciones que existen, tenemos que empezar a transformarnos nosotros mismos, lo que significa empezar a comprender nuestras acciones, sentimientos, emociones, pensamientos, etc., a cada instante. La paz no es una utopía es una decisión de vida. No llegará la paz por medio de ninguna ideología y sistema, no lo creo; llegará con la comprensión y la responsabilidad de sí mismo en relación con los otros.

P. V.- Reveladora la transformación desde el vacío. Implica que es necesario despojarse, antes ser transformado por la poesía. ¿Despojarse sería estar desnudo de convenciones, de prejuicios, de formas...?

B. G. R.-
Cuando escribes  te enfrentas a ti mismo, a tus miedos y carencias, a todo aquello invisible que opera en nuestro actuar; descubres presencias y lugares inhóspitos, te encuentras realmente solo pero lleno de ti. Y ser uno mismo en todas sus dimensiones buenas y no tanto, permite despojarse de moralismos, convenciones, estereotipos, trabas y tabúes sociales. Y te transformas, te reconoces como eres y es ahí cuando decides (como lo hice hace poco) cruzar la frontera e ir y dejar ese escrito, ese poema, ese microrrelato en la busca de algún lector. También está el compromiso que conlleva escribir, la responsabilidad que cargas. Cada día quiero escribir más simple y hablar en un castellano universal, de ahí mi búsqueda en la narrativa y la transformación de mi voz poética.


P. V.- ¿Cuál es la urgencia del poeta actual?

B. G. R.-
La urgencia del poeta, modestamente creo que es la misma de todos los tiempos; es dejarse decir, perseguir, acechar la imagen y el sonido con el fin de hacer venir a la palabra.



Referencias:

Fotografías del V Festival internacional palabra en el mundo
http://www.facebook.com/media/set/?set=a.10150598814145459.678547.711440458&l=ccd9669333

Vídeo:
http://www.youtube.com/watch?v=nq1rUXOUXrs&feature=player_embedded

Entrada:
http://beatrizgiovannaramirez.blogspot.com/2011/05/v-festival-internacional-palabra-en-el.html

http://pincelada-rosa-agenda.blogspot.com/2011/03/v-festival-internacional-palabra-en-el.html


23 julio 2011

Manuel Mejía


Manuel Mejía :  
«La literatura de ficción no puede ni debe ser
estandarte de nada ni bandera de nada.»

  
Entrevista de Beatriz Giovanna Ramírez

Especial para Palabra Viva
Copyright © 2011 Analecta Literaria



MANUEL MEJÍA GARCÍA DE LOS RÍOS, Escritor, docente y conferencista colombiano, nacido en Bogotá en 1956. Estudió Derecho en la Universidad de los Andes de Bogotá y terminó estudios en Ciencias Políticas en el mismo centro educativo. Hizo un diplomado en traducción jurídica y Derecho Comparado en la Universidad de París II y se especializó en Derecho Societario en la Universidad Javeriana de Bogotá. Es autor de los libros: Y no volvió (2004); Serpentinas tricolores (2008), finalista Premio Herralde; Relatos y demencias - 13 cuentos tristes y un relato con moraleja (2010); El Parque del Retiro no es para todos (2011); Quiéreme un poquito más, Qué chévere y + de 300 gotas literarias.


PALABRA VIVA.- Recuerda sus inicios en la literatura....

MANUEL MEJÍA.- Como cuando te enamoras, como cuando decides sin previo aviso atravesar la calle, o miras sin respeto al pájaro que vuela o decides aplaudir como un espectador más de la calle. Escribir es casi que un acto reflejo. En mi caso comencé en 2003, antes solo había sido buen lector y amante de lo irreal y desde ese año, sin que hubiera sido un plan trazado, comencé a escribir, como un demente. Ya llevo hoy cinco novelas, muchísimos cuentos y relatos, estoy en mitad de una obra de teatro, en fin, que modifiqué en forma drástica mi andamiaje estructural de abogado para pasar a ser un escribidor más, infeliz y feliz.

Ahora presenté una nueva novela en la feria del libro de Bogotá y me siento como si hubiera comenzado ayer.

P. V.- En esa visión tan romántica y prolífica como escritor, ¿puede vivir de lo que escribe?

M. M.-
Resulta triste decirlo, pero la literatura no me ha dado todavía para comprar una casa en Ibiza. Lo peor del cuento es que tampoco me ha dado para pagar una mensualidad de la hipoteca y si afilamos más la cuerda diría que la literatura sólo me ha dado placeres inmensos.

Como todos, espero que me otorguen el Príncipe de Asturias de las letras para mejorar mis arcas. Mientras tanto, intento vivir de la literatura, mis libros, el libro de los otros, el periodismo y las charlas. Nunca he sido amante del dinero.


P. V.- ¿Busca reconocimiento?

M. M.-
No sé qué otro profesional tiene más ego que el escritor. Me gusta la fama, me agrada el reconocimiento. Ser escritor es muy duro, durísimo, más cuando uno decide que esa es la profesión de uno. Así las cosas, el pequeño aplauso que se recibe, siempre es bienvenido.

P. V.- "Y no volvió" ¿qué le trajo?

M. M.-
Y no volvió fue mi primera novela. Las primeras líneas que he escrito son precisas las primeras líneas de aquella novela, y tuve la buena suerte de que un sello como Alfaguara comprara los derechos y que haya comenzado mi andadura de escribidor con pie derecho.

Y no volvió me dio la certeza de ser escritor.

P. V.- Serpentinas tricolores, según la crítica es una novela cargada de humor, ¿cómo nace?, ¿por qué la escribe?, ¿buscaba recrear una novela farsa?

M. M.-
La literatura de ficción no puede ni debe ser estandarte de nada ni bandera de nada y menos pretender ser el vocero de algo o denunciar situaciones. Mal haría si quisiera eso.

En Serpentinas tricolores lo que hago es montar, dentro del concepto de la ficción, una visión muy mía y subjetiva de mi país, o de cualquier país de la bella América Latina, y para ello hago uso del humor, del sarcasmo, de las frases largas.

No hago política, hago literatura. Si hiciese política estaría echando piedra o echando discursos.

P. V.- ¿Qué le "saca la piedra"?

M. M.-
Interesante pregunta, y no voy a responder que me saca la piedra la gente embustera y mentirosa, o el hambre en el mundo. No, eso me indigna y me hace pensar en lo poco y chiquito que somos.

Pero sí me saca la piedra cuando el que me agrade es un vehículo que irrespeta mi condición de peatón.  Tonterías mías.

P. V.- ¿"Relatos y demencias" lo escribió cuerdo?

M. M.-
Completamente cuerdo y pensativo. Relatos y demencias está compuesto por relatos largos, o medianamente largos, en cierta forma parecida la estructura a la de una novela, esto es, con un desarrollo y unas reglas. Es un trabajo, como el del relojero, y para ello hay que estar cuerdo.

Hago mucho micro, mucho, yo los llamo gotitas literarias, que son digamos que explosiones de irracionalidad, de cierta ilogicidad, son momentos especiales y locos de surrealismo, me encanta el surrealismo, y con estos también estoy cuerdo.

Creo que, para poder escribir lo que uno quiere expresar, hay que estar cuerdo. Me enloquezco, eso sí, con la música de fondo que coloco, siempre o casi siempre, Bach y casi siempre Bach.

P. V.- Ha publicado sus "gotitas literarias" en la red social facebook, ¿cómo ha sido esa experiencia?

M. M.-
La experiencia ha sido maravillosa por varios aspectos. El primero, el demostrarme de ser capaz de hacer 200 relatos, día a día y por 200 días, sin descanso, relatos en donde el requisito es que sean buenos. Y lo logré.

Lo segundo, el haber conseguido el apoyo de muchísimos lectores que comentaban de forma entusiasta y demasiado agradable los relatos, empujando en la mañana para que publicara el cuento del día, que lo querían ver ya en sus pantallas, en fin, una respuesta de la gente inesperada y feliz.

Y por último, que he logrado con las gotitas literarias el interés para ser publicadas en tres sitios, Paris, Madrid y Medellín. Qué más se puede pedir.

P. V.- ¿Qué más puede pedir..., podría pedir acaso: "Quiéreme un poquito más"?

M. M.-
[Risas] sí, me gusta pedir eso, un poco más de amor, un beso de más, un abrazo más fuerte. A nivel literario presenté el 4 de mayo en la feria del libro de Bogotá mi novela El Parque Del Retiro No Es Para Todos, y lo que pido es que sea leída y devorada, ojalá como dice la canción.

P. V.- Le permito que a partir de las siguientes líneas seduzca a cuanto devorador de libros anda por ahí..., ¿por qué leer su última novela?

M. M.-
Bueno, la verdad, entre un buen helado de maracuyá o mi última novela,..., pues me quedo con el helado. Pero después del helado, mi novela, eso sí. Las razones, puede haber varias, pero me centro en  un lugar común,..., es una novela con muchas historias dentro, con muchísimos giros y en la que ocurren miles de cosas y todo, lo clave, bien escrito. El sarcasmo y la ironía siguen presentes. Puedo decir, que es una agradable y buena novela.    



P. V.- Como muestra de lo divertido que es leerlo, ¿puede brindarnos alguna gotita literaria, para cerrar esta entrevista?

M. M.-
Una muy bella que se me acaba de ocurrir y que diría algo así como que el sapito se comió tantas mariposas, tantas tantas, que engordó sin querer e hizo pop, explotó sin hacer ruido, dejando todo el ambiente y las paredes inundadas de infinidad de punticos verdes.

25 mayo 2011

Luis Luna


Luis Luna:
 "Los poetas conocen bien el silencio, 
se saben siempre muy cercanos a él, 
próximos a callar."

Entrevista de Beatriz Giovanna Ramírez
Fotos: Lourdes de Abajo
Especial para Palabra Viva
Copyright © 2011 Analecta Literaria




LUIS LUNA, Poeta y escritor español nacido en Madrid en 1975. Es Licenciado en Filología Hispánica y DEA en esta misma especialidad por la UCM. Actualmente se encuentra ultimando su tesis en Filología Románica por la UNED. Profesor de Escuela de Escritores de Madrid y TAR de la UNED, donde dirige un club de lectura.. Coordina eventos poéticos para el Ministerio de Cultura y otras entidades. Dirige la colección de poesía "Fragmentaria" para Amargord ediciones. Poeta y artista visual. Ha publicado los siguientes libros de poesía: Cuaderno del Guardabosque, Al Rihla (El viaje) y Territorio en penumbra. Sus textos han sido traducidos al inglés, al árabe, al alemán, al francés y al portugués, además de a las lenguas cooficiales del Estado. Ha sido portada de la International Poetry Review y ha colaborado con prestigiosas revistas especializadas. Ha intervenido en encuentros de poesía nacionales e internacionales. Su obra aparece recogida en numerosas antologías entre las que destacan: Todo es poesía menos la poesía, Fuga de la nada, El río de los amigos, homenaje a Antonio Gamoneda y la chilena palabras sobre palabra, 13 poetas españoles. Instalaciones suyas han podido contemplarse en eventos como la I Bienal de Arte Contemporáneo Cabo de Gata-Níjar, "Metamorfosis" I Festival de las Artes de Gredos, Ávila o la Fira Màgica de Tarragona. Además obras suyas al aire libre pueden contemplarse en el espacio de arte al aire libre "Cerrogallinero" de Ávila.

Nuestra columnista Beatriz Giovanna Ramírez lo ha entrevistado en exclusiva para Palabra Viva.





PALABRA VIVA.- ¿Qué es la poesía para Luis Luna?

LUIS LUNA.-
Lo que pienso sobre el hecho poético está en constante mutación. A lo largo de todo este tiempo, dedicado de lleno al lenguaje y su construcción poética, solo he podido alcanzar algunas pinceladas sobre lo que ello sea, puestas siempre bajo sospecha. Dejo, pues, algunas notas:

"El poema es un hueco en el silencio; un nido de lenguaje. El lenguaje, material con el que trabajamos, se construye siempre en la pérdida, en la no designación del objeto y es, por tanto, un nido inseguro, provisional."

"Los poetas conocen bien el silencio, se saben siempre muy cercanos a él, próximos a callar. En ese callamiento reside gran parte de la potencialidad poética. Una tensión adecuada entre sonido-silencio es ya una forma de hacer poesía. De tal suerte, la poesía se fragmenta, contiene, como bien explicaba Francisco Pino, numerosos agujeros en los que el lector puede reconocerse."

"La poesía rechaza certezas, dogmas, cerrazones, gusta más bien de los márgenes, de las elipsis."

"Los textos poéticos se me aparecen como fragmentos de un discurso poético continuo que se entrelaza con la naturaleza, y, muy a mi pesar con la otredad."

"La poesía como último refugio, como mismidad que se encierra en lenguaje, en habitaciones para el mismo. Un discurso que, por el mismo hecho de ser, es subversivo puesto que se niega al pensamiento único."

 After Shave (2005)

PV.- ¿Cuáles son sus influencias literarias? ¿Poetas favoritos?

L.L.-
Pregunta difícil. Mis influencias no sólo tienen que ver con la tradición poética hispánica sino con aquellas muy alejadas como la  extremo Oriente o la árabe, ambas muy relacionadas con el silencio y con el lenguaje como material poético. También me interesa mucho la poesía mística universal. Vamos ahora con los nombres y en esta enumeración saltaré de un lugar a otro y de un tiempo a otro. Concibo la poesía como una red donde algunos nudos sostienen otros. A ello entonces: Juan de la Cruz y Valente, Vallejo y Pizarnik, también Lezama. Rumí y Basho, Celan. Trakl, Benn y Gamoneda. Adonís, Jabés. Juan Ramón Jiménez. Mestre, Corredor- Matheos, Chantall Maillard y Olvido García Valdés.

Pero también Cirlot, Francisco Pino, Eduardo Scala, Bense. Hildegarda de Bingen. Adonís. Benito del Pliego, Goretti Ramírez, Julio Espinosa Guerra. Lourdes de Abajo. Valery y versos y poemas sueltos de muchísimos poetas. Son muchísimas las voces que me influyen constantemente y dejo muchas en la lista. Probablemente estas voces son las que más dialogan conmigo en este momento. Pero luego lo harán otras. Y después otras más allá. Nunca se cierra. Por lo general rechazo el realismo mal entendido y miope, la simplicidad o todo aquello que puede ser expresado en otra disciplina literaria,  pues pienso que entonces debería ser escrito en ella.


Kit de Supervivencia (2005)


PV.-¿La mirada del poeta hace el poema?

L.L.-
La mirada y el lenguaje. La mirada, la especial atención que se produce en el verdadero creador para re-crear la realidad es solo uno de los puntales para sujetar esas habitaciones de lenguaje que llamamos textos poéticos. El poeta debe vaciarse, debe dejarse para que lo exterior se introduzca en él y luego desde dentro enfrentarse a la dura batalla que supone el material empleado, el lenguaje común, utilizado día a día por todos los hablantes de la matria que llamamos lengua. Tenemos por tanto dos conceptos fundamentales: mirada y material. Una tensión adecuada puede tener resultados poéticos.

El poeta debe ser un resonador, alguien con una especie de llave para desentrañar lo que se oculta detrás de lo que se ve o se percibe, hablar de realidad en poesía es una falacia. La realidad está ahora cuestionada, puesta en duda: esto siempre ha sido el material explícito del arte. Esa realidad cuestionada y reinterpretada. Esa realidad posible, corpórea y material de la memoria que es la poesía.

PV.- Ruido, silencio, provocación, atemporalidad, introspección, penumbra..., ¿qué escenarios poéticos prefiere? 

L.L.-
Creo que la palabra escenarios no es la más adecuada, prefiero territorios, incluso lugares. Lugares intersticiales, por supuesto, aquellos en los que anida la palabra poética o un continuum poético desde el que se puede rescatar alguna habitación de lenguaje que lo contenga. Se trata, por tanto, de dilucidar, de intentar que el silencio se haga para que tense la palabra poética.

PV.-¿Está de acuerdo en que para navegar entre estos territorios puede no haber cartografías al uso y ni siquiera mapas que puedan ser adquiridos en época de rebajas?

L.L.- 
Estoy completamente de acuerdo. Esos mapas o señales deben encontrarse dentro de cada lector, pues es él quien hace finalmente el poemario.

PV.- ¿Haciendo equilibrio en la turbulencia de estas aguas, simpatiza más con la figura del marinero, pirata, capitán, grumete u otros?

L.L.-
Creo que simpatizo más con la figura del timonel, de aquel que intenta guiar ese barco.

PV.- ¿Qué otros puntales, si me lo permite, apuntalan a estas habitaciones del lenguaje?

L.L.-
El lector es uno de ellos, sin él apenas hay texto poético. Es el quien dialoga y reconstruye significados. El otro es la temática que sostiene los textos. Está centrada, en mi caso, en la soledad, en la fragmentación, en la deriva del individuo contemporáneo. Hay dolor, hay escisión, hay quemadura. Y también naturaleza porque estamos convirtiendo nuestro entorno en un parque temático, somos una civilización constructora de ruinas. Mis textos siempre quieren incitar al pensamiento propio, sin imponer nada, pero hay ciertamente una visión negativa, moderadamente apocalíptica, una falta de confianza en la alteridad.

Problemas de Pareja (2005)

PV.- ¿La llave, con la que desentraña lo que se oculta detrás de lo que se ve o percibe, qué puertas le ha abierto como poeta?

L.L.-
Me ha abierto una manera de vivir, una manera de conocer aquello en lo que estoy realmente interesado. Para mí, la poesía es una manera de estar en la existencia. El sujeto civil -ese que soy -es para mí un otro que apenas conozco y que se inserta en la sociedad como los demás, siempre de un modo crítico. Esta crítica es a la totalidad, no tengo ninguna confianza en el animal llamado hombre: sí, por supuesto en lo individual: en Pepe o Juana. Para mí la mayoría de edad es el arte y dentro de este los discursos más alejados del ocio o la decoración. Es decir, del mercado.

PV.- ¿La alteridad se instala en su poesía como búsqueda, temática o carácter del hombre contemporáneo que lo habita y lo aproxima a verse en el espejo?

L.L.-
Creo que, muy a mi pesar, de todos esos modos a la vez y también, y más a menudo como herida. La alteridad, ¿no está todo dentro? se presenta como un eje difícil de abordar y, sin embargo, necesario. Ahora hay alteridades que redimen esa sensación, que pertenecen a mi esfera personal y que procuro disfrutar.



PV.- ¿Cuando se vacía el poeta, la realidad de la que duda, permanece impertérrita? ¿Es posible descifrar el lenguaje del fuego?

L.L.-
Para ello construyo habitaciones de lenguaje, para hallar algo que lo concite e interpele a los que lean, a los conocedores de esa otra "realidad" tan real o ficcional como el pacto en el que vivimos. Lamentablemente, ese pacto del que le vengo hablando nos pone, cada día, más contra las cuerdas, como si eso fuera a callarnos.

PV.-  Abro varias puertas de la casa, si me lo permite, en una de las habitaciones encuentro a éste personaje y en otra contigua leo en el  dintel "Luis Luna". Puedo identificar, entre el sonido y las letras (gallego, inglés, árabe, alemán, francés, portugués...); algunas gallinas, máquinas de afeitar, cacharros expresivos, libros, enlatados, una taza de café caliente... ¿Si entrara a la habitación, de qué hablaría con Josep Pedrals?? ¿Qué piensa de la poesía multidisciplinar y el "cont-acto-exto" experimental y vertiginoso de una nueva escritura del hipervínculo? ¿A quién invitaría a entrar a su habitación?


Actuación de Josep Pedrals en el metro de Barcelona 
en el acto de inauguración de Suburbe Transformant 08.



L.L.- Estamos ante una pregunta que exigiría una respuesta demasiado extensa. En un primer término, las traducciones a que se hace referencia son una suerte, un placer y un privilegio. Cada traductor ha intentado verter en cada lengua lo que yo quería contener y lo ha hecho teniendo en todo momento contacto conmigo, para que fuera lo más estricto posible, siempre de acuerdo en que la poesía es una especie de lengua pre-babel, es decir, universal.

Respecto a Josep Pedrals, por supuesto, hay que expresar un profundo respeto como a otros poetas en el camino: Marina Oroza, Gonzalo Escarpa, etc que desarrollan la oralidad en la poesía. Para mí lo multidisciplinar es vital. Escribí ya hace un tiempo en un texto "por qué escribir poesía hoy y por qué recitarla" que los recitales son una especie de comunión entre oyente y recitador e insistía en que, de hacer un recital, había que proponerse lograr estados receptivos para lo poético. He investigado en solitario o de manera grupal diversos campos de la poesía experimental siempre que me sirvieran como caminos para la expresión y el conocimiento. La poesía visual, el poema objeto, el poema público, la audioinstalación, la performance...todos ellos de gran peso y tradición desde las vanguardias.

Respecto a la última parte de la pregunta creo que invitaría a todos, sin estar yo presente. Luego, a unos pocos les invitaría a practicar el arte de la conversación, tan denostado en estos tiempos.

02 abril 2011

Juan Benito Rodríguez Manzanares



Foto: Roxy Varlow

Juan Benito Rodríguez Manzanares:
"Poesía es simplemente vivir"

Entrevista de Beatriz Giovanna Ramírez
 

Especial para Palabra Viva
Copyright © 2011 Analecta Literaria





JUAN BENITO RODRÍGUEZ MANZANARES. Hijo de Diego y de Leandra. Nace en Valencia el 12 de abril de 1962, en el valenciano barrio de la Virgen de los Desamparados. Poeta creador de la Rima Jotabé y codificador de la Lengua artificial, Valjove, (Pendiente de código ISO). Estudia en el colegio de Nuestra Señora de Fátima y posteriormente en San Vicente Ferrer. Su dedicación a la vida castrense lo apartó de su Valencia natal durante algunos años. Se casa con Ana Rodenas y fruto de ese amor nacen sus dos hijas, Rocío y Gemma. De vuelta en Valencia se introduce en el mundo literario y cultural de su tierra, participando en actos sociales y escribiendo poesía y narrativa en valenciano y castellano. En 2000 y años posteriores, crea páginas referentes del mundo valenciano como, LLVS, Traductors, Valencià Milenari, L’Archiu (L’A), Ma Vida, El Refraner Valencià o En Blau. En 2003 funda ValNEP, escuela de enseñanza del idioma valenciano a través de Internet. En 2005 funda la revista digital, PeV (Pasatiempos en Valenciano). En 2006 inicia su camino en el mundo periodístico, realizando entrevistas a las personas y personajes más relevantes del mundo valenciano. En 2007 funda la revista digital, Veu (La veu dels obligats a callar). Revista de ámbito general. En 2007 y 2009 realiza los cursos de poesía de Lo Rat Penat. En 2008 funda la revista digital, Punts Suspensius... Revista de letras en lengua valenciana, para la cual creó el personaje de ficción, Neto (El tío del careto) En 2008 es cofundador y coorganizador de ENTELV (Encuentros de Nuevas Tecnologías en Lengua Valenciana), siendo ponente en las ediciones de 2008 y 2009 con la ponencias, 2008 “LLVS, un portal temático sobre la lengua valenciana”; 2009 “Los libros electrónicos como medio de comunicación.” En febrero de 2009 participa en los talleres de prosa de la AELLVA, leyendo su cuento, “La fábula de Gaspar y el rey”. En junio de 2009 presenta ante la comunidad mundial de poetas, la Rima Jotabé, basada en una estructura cerrada de once versos endecasílabos de rima consonante. En 2009 realiza tres conferencias. “La Valencia muda (Repoblar es volver a poblar)” En Cardona y Vives, Castellón; “2000 Años de lengua valenciana” En el Grupo de Acción Valencianista, Valencia; “Los refranes y proverbios como medio de expresión” Tertulias Literarias de Manises. Manises. También en 2009 participa en las tertulias de Radios Rabosa FM, Radio Godella y Castalia TV de Castellón. En septiembre de 2009, presenta ante la comunidad mundial, Valjove, una lengua artificial que tras cinco años de codificación, puede decirse que es una lengua de muy sencillo aprendizaje y utilización. En marzo de 2010 participa como rapsoda en el 60 Aniversario de la Agrupación Literaria Amigos de la Poesía de Valencia. En abril de 2010 es nombrado Cónsul del Movimiento Poetas del Mundo por Valencia. En mayo de 2010 participa como ponente invitado en el VI Congreso Foral de Coalición Valenciana, con la ponencia, “La importancia de la literatura impresa”. En 2011 estrena su primera obra de teatro, un drama en dos actos llamado, Era el día, en la Sala SGAE de Valencia, con un éxito de público arrollador. En 2011 inicia su actividad como poeta festivo escribiendo sus dos primeros Llibrets de falla. Participa en diversos homenajes a poetas y escritores, como Mario Benedetti, organizado por Tertulia la Buhardilla. Miguel Hernández, organizado por la Agrupación Literaria Amigos de la Poesía de Valencia. Y Vicente Blasco Ibáñez, organizado por el Ateneo Blasco Ibáñez de Valencia. Colaboró en la desparecida revista impresa, Món Actual, y colabora en las actuales y vivas revistas impresas, SOM, Revers, Lliteràlia y Renou. Así como también colabora o ha colaborado como firma habitual en diarios digitales Gregal Digital, Cardona y Vives, La Alcazaba, Poe+ o El Palleter, con artículos de actualidad, poesía y trabajos de investigación, tanto en valenciano como en castellano, y en los diarios impresos, Melilla Hoy, La Illeta y Las Provincias. Actualmente está cursando el último curso de profesor de lengua valenciana de Lo Rat Penat. Es miembro de: Sociedad General de Autores de España (SGAE);  Asociación Valenciana de Escritores y Críticos Literarios (CLAVE); Asociación de Escritores en Lengua Valenciana (AELLVA); Red Mundial de Escritores en Español (REMES); Sociedad Internacional de Autores (Sane Society); Poetas del Mundo;  Agrupación Literaria, Amigos de la Poesía de Valencia; Asociación Cultural, Cardona y Vives de Castellón; Agrupación Literaria Castellonense, Amigos de la Poesía (ALCAP); Asociación de Nuevos Escritores de El Campello (ANUESCA). PREMIOS: 2007 Premio Adlert de novela de los CXXV Juegos Florales de la Ciudad y Reino de Valencia con la novela, “El hombre que perdió la risa”; 2008 Premio Adlert de novela de los CXXV Juegos Florales de la Ciudad y Reino de Valencia con la novela, “Volar”;  2009 Premio de Investigación sobre la Lengua Valenciana, de la Asociación Cultural Cardona y Vives de Castellón, con la obra, “1.000.000 de años a.C. – 2.0009 d.C.”; 2009 Primer Premio del II Certamen de Relatos Cortos del Ayuntamiento de Valencia organizado por la Junta Municipal de Abastos, con el relato corto, “El escritor”; 2010 Primer Premio del II Memorial Raúl Alapont de Relato Corto de la Asociación Cultural falla, ‘El Charco’, con el relato, “El elixir de la inmortalidad”; 2010 I Certamen de Relatos Cortos del Ateneo Blasco Ibáñez, con el relato, “No seré”; 2010 Primer Premio de Poesía en Valenciano de la Fiesta de la Primavera de Valencia, organizado por la Agrupación Literaria Amigos de la Poesía de Valencia, con la poesía, "A ma yaya"; 2010 Segundo Premio del II Certamen de Relatos Cortos del Ayuntamiento de Valencia organizado por la Junta Municipal de Abastos, con el relato corto, “Violación”;  2011 Premio "Ángel Almansa" del XXII Certamen de Poesía Andaluza, de la Casa de Andalucía de Benicarló, con la poesía, "Andalucía, ¡Alma mía!";  2011 Premio-Galardón IX Concurso de Cuentos Infantiles sin Fronteras de Otxarkoaga, Organizado por la Asociación Txirula Kultur Taldea de Bilbao, con el corto, "El médico." Premios del Mundo Fallero:  2011 Décimo Accésit "Pere Delmonte" del Concurso de Llibrets de Falla organizado por Lo Rat Penat, Sección Infantil General, falla, Francesc Climent - Uruguay - Marqués de Bellet;  2011 Premio 54 a la Promoción y uso del Valenciano organizado por la Generalitat de Valencia, al Llibret de la falla, Francesc Climent - Uruguay - Marqués de Bellet. Ha publicado en Poesía: Algo que decir Vol. V (Antología – 2009); Azul Verde... Verde Azul (Antología) 2009 (Barranquilla, Colombia); Poemas de corazón y guadaña (2010); Algo que decir Vol. VIII (Antología – 2010); Alquimia de los sentidos (Antología – 2010). En Novela: El hombre que perdió la risa (2011) Premio Adlert en los Juegos Florales de Valencia en 2007); Volar (Inédita) Premio Adlert en los Juegos Florales de Valencia en 2008);  La Caixa (Inédita); La navaja de Occam (Inédita); Héroes de reemplazo (Inédita). En Relatos cortos: Clams en Llibertat (Antología – 2009); 10 Relatos 10 Autores (Antología – 2010); Desde mi interior (Inédito). En Ensayo: En trellat i en saó (El refranero valenciano) (2009); Historia de la lengua valenciana, (1.000.000 de años a.C. – 2009 d.C) (2009) Premio de Investigación sobre la lengua valenciana de Cardona i Vives en 2009; Parlem, entre bones paraules (Inédito – Manual de estilo de la lengua valenciana); Vajove (Inédito) Una lengua artificial con vocación de futuro. En Teatro:  Era el día (2011) Drama en dos actos;  Don Javier Buenaventura (No estrenada) Comedia en verso en tres actos; Mundo Fallero; Llibret de la falla, (2011) Uruguay – Francisco Climent – Marqués de Bellet; Llibret infantil de la falla

Nuestra corresponsal y columnista en España, Beatriz Giovanna Ramírez, mantuvo en exclusiva para Palabra Viva un jugoso diálogo con Juan Benito donde el poeta valenciano explaya sus puntos de vista sobre la poesía, el hacer poético, el uso de la lengua valenciana en su obra, entre otros tópicos de parejo interés.





PALABRA VIVA.- ¿Qué es la poesía para Juan Benito?



JUAN BENITO.- Para mí, la poesía es una manera de ver, entender y vivir la vida. No hay nada en este mundo que no lo envuelva la poesía. Como digo los dos versos finales de uno de mis poemas llamado, ‘Poesía’, “no son esos trazos en un papel, // Poesía es simplemente vivir.” Si ayudas a una persona estas componiendo la más bella de las poesías. Si realizas algún sacrificio en pro de algún buen fin, estás componiendo poesía. Si consigues ver en los demás lo bueno que todos poseemos en nuestro interior, estás escribiendo la mejor y más dulce de las poesías que nunca puedas escribir... Poesía es simplemente vivir. Desde muy pequeño estoy componiendo poesía y he llegado a un punto en que me es muy difícil acabar un día sin haber escrito un verso, o sin rematar un poema, o sin corregir esa palabra que nunca ha encajado en el conjunto del poema o bien… sin encontrar esa palabra esquiva que se escondía entre las demás jugando a que la encontrara, con la misma picardía que un niño juega al escondite con su padre. Así la poesía se ha convertido en mi compañera inseparable, mi amiga, mi refugio, mi esperanza, mi amante, esa exigente amante no se conforma con amarme y dejarse amar cada día, sino esa amante a la que todos los días he de sorprender con un nuevo encabalgamiento o con esa sinalefa que fundirá en una sola, dos sílabas que permanecerán unidas eternamente. Alguna vez he comentado que simplemente, Juan Benito escribe poesía y si algún día llegara a dejar de hacerlo dejaría de ser yo, no me reconocería en el espejo, pues la poesía se ha convertido en una parte más de mí, una parte vital y fundamental sin la cual, en verdad... no sabría vivir.


P. V.- Explíquenos de su quehacer como poeta, ¿cómo se escribe y cómo nació la rima JB?


J. B.-
Mi quehacer como poeta es un acto vocacional, ¡no pedí ser poeta, estaba dentro de mí! y esa vocación no tardó demasiados años en florecer y tomar posesión de mi espíritu y mis dedos, haciendo que estos desgranen cada día algún verso de mi corazón, el cual se debate entre la paz y el tormento. El poeta surge en cualquier lugar sin previo aviso, es por ello que siempre llevo conmigo algunas hojas de papel y bolígrafo para anotar cuanto me dicte mi propio yo, aunque en ocasiones siento como si algún duendecillo amigo me dictara al oído los versos que he de escribir. ¡Cuántas veces caminado junto a alguna persona, la he hecho detenerse para apuntar ese verso que llevaba varios días sin querer venir a visitarme! o ¡Cuántas veces me he levantado de la cama a horas en que el silencio es la única compañía para escribir ese verso que sería imposible que surgiera entre el tumulto de la ajetreada vida diurna! ¡Hay veces que ya no sé si fue primero la persona y luego el poeta, o si fue primero el poeta y luego la persona! En mi periplo por este mundo de versos, sinalefas, sinéresis y otros recursos literarios, me di a la lectura de los grandes clásicos de todos los tiempos así como a la lectura de la poesía actual y comprendí que entre ambas había un profundo abismo que las separaba, donde la rima y la métrica se perdía en él, haciendo de la rima estrampa la inequívoca reina de la mayoría de poemarios actuales, así que tras realizar diversos cursos de preceptiva poética en castellano y en valenciano, me declaré, ‘un esclavo de la métrica y la rima’, y comprobando que como ocurre en otras expresiones artísticas como son la ópera o la zarzuela, donde no parece que hayan grandes novedades en los últimos siglos, me decidí a enaltecer la poesía con una nueva forma de composición poética muy al estilo de los sonetos, a la que llamé Rima Jotabé, nombre compuesto por las iniciales de mi nombre, tomado como ejemplo a Jorque Manrique o Vicente Espinel que dieron sus nombres a sus aportaciones a la poética mundial. Y mi aportación a la poética mundial fue, la Rima Jotabé. La Rima Jotabé se sustenta en dos grandes pilares, el cuerpo central monorrimo, a imagen del Tetrátrofo monorrimo o el Zéjel y el Terzo, un terceto de característica especial y definida de utilización expresa en los Jotabés. El Jotabé lo componen once versos endecasílabos de rima consonante que riman de la siguiente manera, A; A; B; B; B; B; C; C; A; B; C; es decir, un pareado, el cuerpo central monorrimo, un segundo pareado, y el Terzo, el cual es un terceto que rima su primer verso con el primer pareado, el segundo verso con el cuerpo monorrimo y su tercer verso con el segundo pareado. Los Jotabé disponen de varias derivaciones admitidas. Para saber más sobre la Rima Jotabé y sus derivaciones, podéis visitar mi Web personal

P. V.- Ha escrito poesía, relato, novela, ensayo, teoría literaria..., ¿en qué género literario se siente más cómodo escribiendo?
 
J. B.- Además de los géneros literarios citados, también he escrito teatro, y decir en qué género literario me encuentro más cómodo escribiendo, sería poner uno de ellos por encima de otro, y realmente todos los géneros tienen su magia por la cual me hacen sentirme de maravilla en cada uno de ellos, transportándome a unos submundos que tan sólo cada género en particular puede hacer. Más que sentirme cómodo, yo diría que cada género tiene su momento y su tema de trabajo, y así, cada uno ha ocupado su nicho histórico perfecto en la historia de mi vida, para cumplir con mis expectativas y hacerme sentir bien y realizado en cada momento. Pero atendiendo a tu pregunta como se merece, podría decir que uno de los géneros que más me gusta y siento correr por mis venas, es la poesía, pues son éstas, como pequeñas obras de arte condensadas en unos pocos versos que encierran en ellos de manera elegante y armónica toda una gran historia que en muchas ocasiones bien merecieran una gran novela. Aunque como reza esa gran máxima, “Quien no entiende una mirada, no comprenderá una gran explicación”. Aunque como comentaba, todos los géneros me apasionan, pues cuando acabas un ensayo, el resultado final es la culminación de varios meses o años de trabajo de investigación compendiado en algunos cientos de páginas, y simplemente poner punto y final al mismo, es todo un placer que puede llegar a ser indescriptible. O cuando ves que los personajes de un texto tuyo cobran vida en la boca y cuerpo de unos actores que los materializan ante unos sorprendido ojos que esperan con deseo el final de la obra... eso... eso sí que no tiene par... el teatro es uno de los más grandes estados de ánimo que puede sentir una persona. Me siento bien escribiendo.


P. V.- ¿Elegir escribir en valencià obedece a criterios estéticos, reivindicativos o a una coyuntura determinada?

J. B.-
Escribir en valenciano obedece a criterios de lógica, además de amar profundamente mi tierra. Yo soy castellano-hablante de nacimiento, pero en la tierra que me vio nacer, se hablan dos lenguas, castellano y valenciano, y ese fue el motivo que me movió a aprender valenciano hasta el punto en que este año me entregarán el título de profesor de valenciano, (si apruebo, que pienso que así será), y como ya escribía en castellano desde años atrás, escribir e investigar en valenciano, tan sólo como decía al principio, fue un paso lógico y de amor a mi tierra.


P. V.- ¿Sustituirá el libro electrónico al libro de papel?

J. B.-
Pues espero que no. Hace muchos años, apareció una canción del dúo Buggles, que se llamaba, ‘El vídeo mató a la estrella de la radio’, pero ese augurio evidentemente era totalmente erróneo, pues actualmente la radio goza de una salud que sin duda la hará vivir por muchos años a pesar del vídeo o las 3D. Pues el mismo planteamiento desearía para los libros electrónicos en cualquiera de sus vertientes. Además sobre este extremo, no hace muchos meses, realicé una conferencia llamada, “El libro electrónico como medio de comunicación”, en la cual defiendo la postura de que si bien el libro tradicional en papel y el electrónico en cualquiera de sus formatos, pueden convivir en perfecta armonía, espero que nunca muera el libro en papel y evidentemente, que nunca sea sustituido por los libros electrónicos, (a los que de momento veo más inconvenientes que ventajas), pues a los amantes de los libros, nos gusta el tacto del papel en los dedos al pasar las páginas, el aroma que impregna el aire cuando se abre un libro y ver cómo de entre sus páginas van surgiendo los efluvios de la vida, la guerra, el amor, los cuentos... o la poesía. Además, quiero añadir que fue en 2001, cuando la editorial Simon & Schuster editó el libro de Stephen King, ‘Riding the Bullet’, tan sólo en formato electrónico, siendo sus ventas poco más que anecdóticas. Cierto es que ya han pasado cerca de diez años, pero tan sólo hay que pasear por cualquier ciudad y ver los escaparates. ¡Larga vida al libro en papel! Aunque pueda vivir en perfecta conjunción con los formatos electrónicos.


P. V.- ¿JB qué publica en su web y blog?

J. B.- Curiosa esta pregunta. Sí. Muy curiosa. Mi Web es, y uno de mis blogs, quizá el más conocido, y cualquier persona que conozca mi Web y blogs, sabrá que lo que publico en sus páginas, son cosas que hacen alusión y referencia a algunos de mis actos públicos pasados y publicidad de los venideros, a la relación de premios y menciones obtenidos y al hecho de intentar expandir mi biografía y obra lo más lejos posible gracias a la facilidad de Internet para poder compartir información con el resto del mundo. Básicamente publico lo que cualquier Página Oficial de cualquier persona y entidad suele publicar, en este extremo no soy diferente al resto de la humanidad. Lo que muy escasamente se podrán encontrar en ninguna de mis páginas, son relatos, fragmentos de novelas o ensayos, poesías o cualquier otro texto que poder leer, básicamente por dos motivos principales, siendo uno de ellos, que lo que se publica de manera vocacional en cualquier medio como puede ser un blog, deja de ser inédito prácticamente a todos los efectos, por ello si ocasionalmente publico alguna cosa, ésta ya ha aparecido publicada en papel, o ha obtenido algún premio o reconocimiento, y eso nos lleva al segundo motivo, prefiero que mis lectores puedan seguir leyendo mis trabajos desde un libro, si puede ser en papel, y disfrutando tranquilamente en sus casas, en su sillón preferido junto a esa ventana desde la cual se un magnífico cielo azul o bajo la sombra de una encina en una tarde estival, arrullado por la furtiva brisa, como preámbulo de una noche de ensoñación.


P. V.- ¿Sus lectores tienen algún perfil?

J. B.-
Evidentemente. Todos los lectores tenemos un perfil definido que nos empuja a adquirir y leer ciertos tipos de géneros literarios y dentro de esos géneros, ciertos autores. Pero como nunca he realizado una encuesta para valorar y definir el tipo de perfil de mis lectores, eso más bien sería función de las empresas que realizan estudios de mercado, quiero pensar que el perfil de persona que lee mis trabajos, son personas despiertas, cultas, de mente abierta, inteligentes, con un compromiso social y humano a prueba de toda agresión y con la autoestima muy alta, pues se ha de ser muy valiente y decidido para escoger cierto tipo de lectura, como por ejemplo la mía, la cual, como tú querida Beatriz has podido comprobar, se sale de los cánones actuales sin seguir por obligatoriedad las normas establecidas por corrientes o tendencias. Y aunque suene un tanto ególatra, puedo decir alto y claro que soy un asiduo lector de mis propios trabajos, pues releyéndolos pasado un tiempo, voy observando y comprobando mi propia evolución y la deriva que guía mi obra, y así ir perfeccionando mi propia manera de escribir.

P. V.- Borges, profetizaba las tres suertes que puede correr un libro de versos: "puede ser adjudicado al olvido, puede no dejar una sola línea pero sí la imagen total del hombre que la hizo, puede legar a las antologías unos pocos poemas". ¿Se termina alguna vez una obra literaria? ¿Qué libro de versos le parece imprescindible?

J. B.-
Debo coincidir con Borges sobre las suertes que pueden acontecer a un libro de poemas, de las tres hay y de las tres habrá, aunque evidentemente, todo poeta desearía para su obra, esa cuarta suerte que no está reflejada en las profecías de Borges, que sería que el poemario por entero pasara a la historia, pero este extremo, igual por su compleja realización, igual por ser un punto este que ha de ser tocado por el duende de la extrema originalidad, no suele ser muy usual. Como en otra pregunta ya he contestado, yo soy un absoluto devorador de mi propia obra, la cual releo de tanto en tanto y te aseguro que siempre cambiaría alguna cosa, siempre, pero no porque lo que escribí finalmente en la obra no sea lo que deba estar escrito, sino porque no siempre se ven las cosas del mismo modo o con los mismos matices, situación ésta por la que en alguna ocasión me haya sentido verdaderamente complacido si hubiera podido cambiar alguna palabra, frase, verso… así que por lo dicho, pienso que una obra nunca acabaría de ser finalizada, siempre habría algo que mejorar o pulir, pero tras un tiempo de intensa depuración, siempre hay que saber poner un punto y final, esperando que éste sea el mejor. Libros de versos imprescindibles son para mí, todos y cuantos he leído, pues de todos ellos he aprendido, con todos ellos me he emocionado y de todos ellos guardo un recuerdo entrañable, pero como esta respuesta sería algo ambigua y sobre todo me saldría por la tangente sin responder tu pregunta, si me permites, en vez de uno sólo te voy a citar tres, comenzando por Viento del Pueblo de Miguel Hernández, el poema, “La canción del esposo soldado”, es impresionante. Romancero Gitano de Federico García Lorca, “Preciosa y el aire”, es rudo y tierno, es precioso. Y por último te cito “Prosas Profanas” por aquello de la tercera de las suertes que cita Borges, “Sonatina” es un clásico donde los haya.

P. V.- Gracias, Juan Benito, ha sido muy interesante leer su obra y conocer su mirada como escritor a través de esta entrevista. Para cerrar la misma, pedirle que nos comparta uno de sus trabajos.


J. B.-
Querida y bienhallada Beatriz, sin ninguna duda debo ser yo quién te de las gracias, por haber pensado en mí para realizar la entrevista, por la paciencia puesta en ella, y por esa gran labor que realizas en pro de las letras en general, tanto poéticas como literarias. Y el hecho de que hayas leído mi obra es un verdadero orgullo para mí, espero que te haya gustado tanto leerla como a mí escribirla.Pedirme que comparta uno de mis trabajos es entregarme una gran responsabilidad, pues he de elegir muy bien para que con un solo trabajo pueda llegar al máximo de personas y futuros lectores, que verán en ese trabajo un reflejo de toda mi obra, pero una vez dicho esto, y habiendo roto una lanza por mí mismo, voy a compartir contigo y con todos los lectores, voy a romper mi propia norma y voy a compartir un poema que no ha sido ni publicado ni premiado, y se hará público por primera vez en tu entrevista, pues te mereces esto y mucho más. El poema se llama, Agonía de madre, y está compuesto por seis cuartetos endecasílabos.



AGONÍA DE MADRE
(Cuartetos endecasílabos)


Maldito seas por siempre canalla,
¿Cómo osaste y te atreviste a morder,
la mano de quien su vida y querer,
te regaló al amparo de su saya?

No te acuerdas de las noches en vela,
que por ti padecí en silencio y frío…
Qué poco te acuerdas, cariño mío,
de mi arrullo cálido cual franela,

con el que abrigaba tus desconsuelos,
y enjugaba todos tus sinsabores,
incluso aquellos primeros amores,
que te produjeron tantos desvelos.

Ya no te acuerdas cuando siendo niño,
en mi regazo buscabas consejo,
y asombrado fruncías el entrecejo,
entre unas vivas muestras de cariño.

Hoy, no te acuerdas de mi cumpleaños,
no te acuerdas de… “mi mamá me mima”,
pero mi ilusión tu ingratitud lima,
mientras sola veo pasar los años.

Siento mi alma yerma como el baladre,
y en soledad espero tu llamada,
mientras muero cada día apenada...
pues, mi hijo no se acuerda de su madre.
Foto: Roxy Varlow




26 febrero 2011

Giovanna Rivero


Un ida y vuelta
con Giovanna Rivero
 
Entrevista de Laura R. Martínez
Especial para Palabra Viva
© Copyright 2011 -  Analecta Literaria


GIOVANNA RIVERO nació en 1972. Es escritora, comunicadora social y periodista graduada de la Universidad Privada de Santa Cruz de la Sierra (Bolivia). Sus cuentos han sido incluidos en: La otra mirada. Antología del cuento femenino boliviano (Alfaguara, 2000), Existencias Insurrectas (1997), The Fat Man From La Paz (Rosario Santos, 2000), Una revelación desde la escritura (Peter Lang, 2001), Voces de las dos orillas (Universidad de Playa Ancha, Chile, 2001) y El futuro no es nuestro (Eterna Cadencia, 2009), entre otros. Ha publicado los libros: Nombrando el eco (Marea Editores, 1994), Las bestias (Premio Municipal de Literatura de Santa Cruz, 1996), La dueña de nuestros sueños (Editorial Correveidile, 2002), Sentir lo oscuro (La Hoguera, 2002), Contraluna (La Mancha, 2005), Sangre dulce (La Mancha, 2006), Niñas y detectivas (Bartley Editores, 2009) y las novelas Las Camaleonas (La Mancha, 2001) y Tukzon, historias colaterales (La Mancha, 2008) recientemente publicado en España por Bartley Editores y reeditado por La Mancha con la original idea transformar un capítulo al estilo cómic.

Esta chica superpoderosa (¿en qué radica el poder de la mujer? "El poder está en la imaginación, siempre") que escribe desde su adolescencia va ganando para sí, pero también para la literatura boliviana, un notable espacio en las letras hispanoamericanas. Actualmente, reside en Estados Unidos, donde realizó -a través de la beca Fulbright- una Maestría en Literatura Hispanoamericana en la Universidad de Florida. Este año ha sido invitada a los festivales FINN (Festival Iberoamericano de Nueva Narrativa, Argentina) y al Fet América (Festival Internacional de Novela Contemporánea en lengua castellana, España). Laura Raquel Martínez entrevistó a la escritora boliviana en exclusiva para Palabra Viva.







PALABRA VIVA.- ¿Cuáles fueron tus lecturas de adolescente? ¿Cómo accedías a esos textos?

GIOVANNA RIVERO.-
Mis primeras lecturas fueron totalmente accidentales, pues en casa no teníamos una biblioteca clásica y más bien la enorme voracidad que yo experimentaba debía saciarla con las lecturas de mi abuelo, otro lector de fantasías indiscriminadas. Así fue como leí la revista Playboy en portugués! Y también novelas pocket del género Western y por ahí se colaron cosas como "El llano en llamas" o "El último tango en París"... Como ves, un caos maravilloso. También leía historietas y revistas esotéricas.

P. V.- ¿Dónde publicaste tus primeros textos y en qué circunstancias?

G. R.-
Publiqué los primeros textos en revistas locales, Santa Cruz comenzaba a despertar a su fase cosmopolita y había un pequeño boom de revistas y suplementos culturales. Ese fue un buen ejercicio para darme cuenta de la distancia pública que existe entre la intimidad de la creación y la decisión de mostrarse ante un lector.

P. V.- Tus primeros libros fueron catalogados como literatura erótica e incluso recuerdo haber escuchado feminista, ¿hasta qué punto es importante para vos plantear problemáticas de género en tu narrativa?

G. R.-
Es un mandato interior, una trama natural. Hay mujeres en el mundo y las mujeres nunca han tenido las cosas fáciles, entre sus deseos y la realidad hay mil fricciones y esa es la base de, por ejemplo, cualquier thriller. En mi caso, lo artificial sería desoír ese deseo de narrar qué es ser mujer en el Siglo XXI, una pregunta tan válida como "en qué consiste ser humano ahora?".

P. V.-¿Desde qué punto de vista se podría decir que te interesa abordar la sexualidad: placer, deseo, amor, excitación? ¿Por qué?

G. R.-
Porque son pulsiones, fuerzas, vectores en contra del paso del tiempo. Eso, un modo de afrontar la angustia del tiempo que tiende a ser cada vez más acuático, líquido. Ante un tiempo "twitter", la posibilidad de la carne es una resistencia.

P. V.- Noto ciertos elementos bizarros y sucios recurrentes en tus textos, ¿de dónde crees que proviene tus vientitos fétidos?

G. R.-
Mis primeras lecturas, las iniciáticas, fueron muy bizarras y eso deja su impronta, su hermoso daño. Pero además, me gusta lo imperfecto, el gesto humano.

P. V.- Uno de tus últimos libros, "Tukzon" surgió en Estados Unidos, donde vivís actualmente, ¿qué espacios o estéticas consideras que le ofreció ese país a tu literatura?

G. R.-
Conozco una pequeña parte de Estados Unidos, justo la que los hermanos Cohen utilizan para pintar las patologías de una sociedad entre el puritanismo y la absoluta desinhibición.  Los pueblos son paisajes anchos, con árboles y ríos, hermosos, y tras esa belleza hay dolor. Eso me impactó.

P. V.- ¿Pensaste en escribir, o de hecho escribís, en inglés?

G. R.-
No. Tengo el español para escribir.

P. V.- "Todos somos extraños" fue una frase que utilizaste hablando de la trama de "Tukzon", ¿cómo se convive con un extraño? 

G. R.-
Extrañarse es un ejercicio que deberíamos hacer todos los seres humanos porque ese eventual vaciamiento de uno mismo, el preguntarse "¿y cómo sería si yo fuese otro?", permite la comprensión. Al final, eso es lo que busca la literatura, comprender.

P. V.- Dentro de "Tukzon", Other voices me pareció un capítulo impactante por la manera en la que está narrado y por la cantidad de matices temáticos condensados, ¿cómo fue el proceso de escritura?

G. R.-
Escuché el testimonio de un amigo que el día de las torres no había podido regresar a su casa porque era imposible atravesar las calles. A él le parecía que tras la humareda y el polvo todavía podía ver el fantasma de las torres. Era su mente que se negaba a aceptar lo que ocurría. Esa percepción fantasmática me llegó a fondo y se convirtió en Other Voices.

P. V.-¿Cómo sentís que es tu vínculo literario y cotidiano con la poética?

G. R.-
Intenso. No escribo la poesía, pero la leo, me alimenta, me salva. Es como orar.

P. V.- En relación a la cantidad de potenciales imágenes cinematográficas de tus relatos, ¿sentís afinidad con lenguajes diferentes al literario? ¿cuáles?

G. R.-
Sí, inicialmente con el cómic porque de ese género aprendí la importancia de la secuencia y el manejo de ritmos en una extensión dada, y luego del cine, por el enfoque. El cine es enfoque, fotografía, y la literatura se enfrenta a ese enorme desafío.

P. V.- En varias ocasiones hablas de la narrativa boliviana de frontera casi como un género. ¿Cómo definirías ese tipo de producción? ¿Qué características tiene? ¿Quién/es la produce/n?

G. R.-
Es que Bolivia es tan diversa y contradictoria que tenemos un montón de fronteras, las cuales sin embargo no hemos sabido capitalizar lo suficiente en la literatura. No sólo por los registros del habla, sino también por las formas de imaginar tan distintas y a veces confrontadas estamos ante una fuente de producción literaria que podría revolucionar Latinoamérica. Mientras la literatura andina mantiene un nivel sobrenatural, casi místico en sus producciones, la literatura oriental muestra una Bolivia posmoderna bastante esquizofrénica. Y todo es válido.

P. V.- ¿Crees que con tu generación la narrativa boliviana ha logrado ingresar en el mercado internacional de la literatura? ¿Qué cosas determinaron / pueden determinar ese proceso?

G. R.-
Estamos en ello. Estamos intentándolo. Yo creo que es importante no ser individualistas a la hora de exportar literatura. Un solo nombre no va a cambiar el estado de cosas. Es importante aprender de los argentinos, por ejemplo, a recomendarse unos a otros sin pudores, a formar tradición, a abrir un paraguas cultural que ampare a muchos. Los editores buscan autores, es cierto, pero un autor es más sólido si lo referencia toda una comunidad cultural.

P. V.- ¿Quiénes conforman el panorama de la narrativa boliviana hoy?

G. R.-
Todos. Me resisto a hablar únicamente en el lenguaje del mercado. ¿Quiénes lo conforman? Todos los que en Bolivia están escribiendo de manera comprometida y apasionada.

P. V.- ¿Cuál es tu apreciación sobre el ámbito editorial boliviano, sobre el vínculo de los autores con las editoriales y con el mercado internacional?

G. R.-
Lo que dije. Que Bolivia en principio no interesa porque sus guerrillas internas no le han permitido mostrar hacia afuera lo contradictoriamente literaria que es. Hay que vendernos como lugar, como tradición para que la cosa sea sostenible. Un editor dice "una escritora boliviana", pero él mismo no está seguro de lo que eso significa. Y si bien los discursos literarios proclaman que la patria de  un escritor es el idioma, la imaginación y, por último, Internet, yo creo que no hay que confundir chauvinismos y en contraparte posnacionalismos con la necesidad de que el gentilicio no sea un lugar vacío, desconocido.

P. V.- Mónica Velásquez en su "Panorama y entretejido de la poesía boliviana actual" explica que la poesía ha tenido una continuidad amable entre las generaciones, ¿cómo lo sentís en la narrativa?

G. R.-
No sucede igual. La narrativa se ha movido con saltos mortales y piruetas arriesgadas, por lo menos en la región oriental, que es donde a fines de los años noventa comenzó a gestarse una vocación de modernidad necesaria como punto de inflexión. Es que hablamos de más de una dinámica literaria en Bolivia. Una cosa era La Paz y otra Santa Cruz, por ejemplo.

P. V.- Y en su relación con el canon internacional, ¿crees que la narrativa boliviana fue más o menos permeable que otros géneros?

G. R.-
Midiendo a escala, sí. Lo que pasa es que antes de Internet el acceso a lecturas contemporáneas era demasiado azaroso. Hemos tenido que cubrir algunos atrasos a la velocidad de la luz.

P. V.- ¿Considerás que en Bolivia (como en otros países) la narrativa tuvo y/o tiene mayor arraigo en el lector que la poesía?

G. R.-
Claro. Es parte de la genética imperfecta del ser humano. La poesía usa menos palabras y eso puede confundir; sus estrategias y retóricas se mueven en altos niveles. Leer poesía es un trabajo más arduo que leer un cuento.

P. V.- Hace unos meses estuviste en Argentina, como invitada al Festival Iberoamericano de Nueva Narrativa, ¿resultó una experiencia positiva?

G. R.-
Argentina es un lugar intenso. Yo tenía que haber ido antes y ahora necesito volver. Acordate que mis primeras lecturas fueron de editorial Columba, o sea que ahí hay un vínculo afectivo muy fuerte. Pero en términos del "business literario", el viaje me permitió conocer gente interesante, gente que admiro y también me permitió mostrar un poco lo que yo hago, salir del involuntario autismo.  Además, ir hasta el fin del mundo para escribir es muy coherente con mis propias apuestas artísticas.

P. V.- A partir del encuentro, ¿cambió tu mirada sobre el campo literario iberoamericano?

G. R.-
Antes estuve en otros encuentros iberoamericanos y ahora mismo estoy volviendo del Fét a América, en Barcelona. Los encuentros sirven para muchas cosas: para hacer amistades literarias, para que te regalen libros, para pensar mejor en lo que uno está mismo produciendo, para enajenarse y para desmitificar algunos éxitos. Ojalá de los encuentros salieran manifiestos, pero es que somos demasiado sumisos con el mercado. De todos modos, en los encuentros siempre se siembra una semilla cuyos frutos no son inmediatos. Yo disfruto muchísimo del posencuentro, cuando comienzo a vislumbrar esa gestación, el modo en que lo que no era materia o idea comienza a derivar en otra realidad. La amistad literaria es el fruto más rico, porque eso puede modificar estéticas.

P. V.- ¿Qué expectativas hay sobre las generaciones de narradores nacidos después de los 70s.? ¿Se debatió al respecto en el encuentro?

G. R.-
No, en Ushuaia no fue un tema agendado, y en Barcelona lo hablamos un poco: una relación menos oposicional con los del Boom, cierta empatía por el pop, fragmentarismo, hiperrealidad, pero también el impacto de haber sido jóvenes que sólo tenían la tele a ser adultos jóvenes con un acceso casi ilimitado a lo virtual. Este shock lo tenemos que procesar dentro de la literatura.

P. V.- Quizá por fatal inspiración te pregunto... ¿hoy a quiénes lees? ¿cómo accedes a esos textos?

G. R.-
Leo de todo: ensayos Siglo XXI, literatura súper contemporánea, gringos, españoles, latinoamericanos. Es una voracidad un poco caótica que me cuesta plata, pero regulo eso gracias también a que actualmente cuento la biblioteca de la Universidad de Florida, que es una de las más completas en ficción latinoamericana en los Estados Unidos.

P. V.- Quisieras agregar alguna anécdota del Festival Iberoamericano o alguna otra cosa.

G. R.-
Viajé con Irene, mi hija, a Ushuaia, y poder integrarla a una actividad literaria me permitió consolarla por las heridas que involuntariamente los familiares del escritor o escritora se llevan sin comerla ni beberla, pues el oficio literario es muy demandante y uno no siempre sabe poner límites a la antropofagia de la ficción.








Fernando Prats


 Fernando Prats Foto de Miguel García

Fernando Prats:
«Realizar la Poesía en La Vida»
Entrevista de Beatriz Giovanna Ramírez
Especial para Palabra Viva
© Copyright Analecta Literaria




PALABRA VIVA.- ¿Qué es la poesía para Fernando Prats?

FERNANDO PRATS.-
Una prótesis, una descontractura a la hora de articular el discurso. Supongo que para él debe ser eso... (risas).

P. V.- ¿Cómo se articula el discurso poético de Prats?

F. P.-
Jugando. Experimentando con el ritmo, el léxico y los metalenguajes. Inventando miradas. Provocando.

P. V.-¿Un catafardus?

F. P.- Caramba. Sí, eso me gusta y me divierte.

P. V.-Quise realizar mi poesía en la vida, dice Artaud. ¿Qué dice Fernando?

F. P.-
En presente por ahora: quiero. Conocí a Artaud a los quince años, cuando Horacio Ferreras me prestó  El pesa-nervios y definitivamente trastocó para siempre mi manera de ver e intentar entender el mundo. Muy pocas veces sentí ese cross-a-la-mandíbula tan directo, tan bien dado, pero en esa misma época recuerdo haber experimentado algo similar con Satyricon de Fellini, El espejo de Tarkovski y algo más tarde con las primeras escuchas de una edición mal rippeada de algún vinilo de los clásicos de Charlie Parker. Retomando la pregunta, insisto, entonces: definitivamente quiero e intento realizarla en la vida.



Foto de Carles Viñas


P. V.- ¿Existen reglas para leerlo, los jugadores empedernidos tienen algún "perfil"?

F. P.-
Mejor sin reglas, sería la curva... Decir que no importa quién lo lea o quién interactúe con un objeto determinado porque al fin y al cabo la obra es obra de su autor es tan soberbio como hipócrita declamar que el receptor o digamos: el recipiente-receptor es quién condiciona la producción de aquello que finalmente se produce, valga la paradoja, para un "mercado" más que restringido, al que a veces no asisten ni siquiera sus puesteros. Hay una entidad, una proyección fantasma que revolotea, cuando así lo desea (!), y que susurra sensual y alternativamente palabras de vértigo y desasosiego, aunque a esta altura del partido intuyo que se trata de un "plano detalle" más que de un "perfil".


P. V.- ¿Qué se imagina cuando digo "Corto y afilado" y  "Obra gruesa"?

F. P.-
Tipografías sesgadas aullando ironías de cara a la ventana, en ese preciso orden transversal y aparentemente caótico pero no jerárquico, con permiso de don Nicanor. Disfruto repitiendo gerundia y apasionadamente que el soporte no importa, nunca ha importado y hoy menos, mucho menos que antes. Hay quienes suelen engalanar su verbo glosando loas a los clásicos del siglo XV como si se tratara de un tango, un extraño tango en 3/4, por cierto, yo elijo zambullirme para hacer uso (¡y abuso!) de cuánta herramienta multidisciplinaria se ponga a tiro. La facilidad que nos brindan las tecnologías de esta coyuntura es justamente una facilidad, no una mirada ni mucho menos un discurso. Si no hay nada que decir siempre se puede twittear lo que publiquen nuestros "amigos", copiar y pegar como Houellebecq, coleccionar gifs animados, cultivar hortalizas en Farmville e incluso apagar el ordenador.


P. V.- ¿En el uso (¡y el abuso!) de cuánta herramienta multidisciplinaria se le atraviesa, nace la brigada antipoética?

F. P.-
Creo que ya había nacido antes y sin pedir permiso. Si La Historia del Crimen y Los Soprano insistieron en mostrarnos que el crimen organizado se manifiesta de múltiples maneras, las corporaciones y sus sicarios no parecen contradecirlos...

 Foto de Jaume Mitjans


P. V.- Cuando leo sus juegos en impresiones poéticas, yo me lo imagino, Fernando, sonriendo, buscando el punto de encuentro entre los dominios del lenguaje y la  revelación de la realidad y lo cotidiano. ¿Cómo se puede auto-imponer escribir durante cien días?

F. P.- Es cierto que pretendo encontrar un ángulo y para eso cierta disciplina es indispensable. Adscribo a la transpiración más que a los momentos de inspiración divina aunque eso no implique que el trabajo deje de apoyarse en la improvisación, jam-sessions que suelen ser severamente re-visadas y que de vez en cuando pasan la prueba y alcanzan la puerta de salida. Sin embargo, en el caso de "Una al día" yse el intento de ser tan espontáneo como pude. No se crea que sonrío tanto.

P. V.- En el perdido mundo de los placeres por la lectura, Internet ofrece una gama de oportunidades para publicar e innovar de manera lúcida y lúdica obras que considerarían poco comerciales las editoriales. Cómo surgió este proyecto y qué propone "Y sin embargo Magazine".

F. P.-
YSE  nació hace algo más de seis años, cuando con Gabi Desiderio pensábamos en crear una excusa a modo de producto cultural de carácter independiente, acceso gratuito y sin publicidad que pudiera ser construida desde diferentes ciudades, con una misma óptica pero desde diferentes coyunturas y saberes. Junto a Rivera Valdez delineamos un proyecto que al principio fue una revista en PDF, luego se incorporaron otros formatos, colaboradores puntuales y estables -con quienes en algunos casos nos hemos conocido- y experiencias transversales paralelas. YSE se publica puntualmente cada tres meses y cada número plantea unas premisas de investigación abiertas, arduamente debatidas dentro y fuera de las redes sociales, alrededor de las cuales se crean trabajos inéditos y específicos en diferentes soportes que a posteriori serán también leídos desde el diseño. Con más de dos millones de descargas, el proyecto ha crecido mucho, tanto que decididamente cuesta mantenerlo sin ningún tipo de financiación.

P. V.- Si hay una persona, grupo, empresa, que este interesado en conocer y financiar este ambicioso proyecto qué tiene que hacer.

F. P.-
  Ponerse en contacto a través de info@ysinembargo.com

P. V.- ¿Cuál su opinión en esta nueva era del libro? ¿sustituirá el libro electrónico al libro de papel?*

F. P.- Me gusta leer y suelo hacerlo, independientemente de cuál sea el soporte. Rara vez emprendo la lectura de una obra completa en el monitor o la imprimo; más bien escaneo visualmente artículos y documentos, los recopilo en un microblog privado que utilizo como archivo y memoria, y compro en papel aquellos volúmenes que me interesan especialmente. Lo que no deja de ser curioso, ya que recupera la cuestión de la posesión fetichista por sobre el acceso indiscriminado a los objetos de deseo. El caso es que la pulsión que nos incita a acumular es muy característica de nuestras generaciones, fuertemente determinadas por ciertos relatos y sistemas de certezas pero ¿Qué pasa con los adolescentes que han crecido vinculándose con lo digital como una extensión natural de su propio cuerpo? Ellos no sienten estas pulsiones, sienten otras, y su relación con lo que analógicamente denominamos "tecnología" es análoga a lo que tal vez Eric McLuhan experimente cada vez que ve a su padre jugar con Alvy Singer en aquella escena de Annie Hall.

Fernando Prats y Beatriz Giovanna Ramírez - Foto de Fernando Prats


P. V.- Fernando Prats, a Renaissance artist. Poet, philosopher, photographer, editor... I'm sure I miss a few other jobs there to increase the legend. (Manuel Diumenjó) Agrego músico, visionario del arte contemporáneo, jugador empedernido del lenguaje, de la imagen y el sonido... A mi me gustaría proponer un juego, a cada palabra que enumero a continuación, usted le da la interpretación polifacética de artista (que es) que crea conveniente. ¿Juega? 


1. FotoWorks
2. Pan y verdura
3. Música
4. Rizoma
5. Ensems

F. P.- Aunque la formulación de la pregunta intimida... mucho, evidentemente participo. De hecho, estos cinco puntos no dejan de ser el mismo juego con distintas instrucciones. Los FotoWorks son imágenes des-resemantizadas mediante la incorporación de diferentes textos (título, descripción, etiquetas, comentarios) y por su relación con otras imágenes (formal, hipertextual, cromática, conceptual), habitualmente como parte de una serie (pero no de una ráfaga). Pan y verdura, un blog inútil, son alocuciones poéticas muy breves que pretenden gravitar alrededor del timbre y el ritmo. Componer, arreglar, interpretar y escuchar música siempre fue una de mis adicciones, que me gustaría retomar el próximo verano. Basado en el concepto de rizoma de Deleuze y Guattari y en oposición al obsoleto modelo vertical de árbol, Rhizome es, también, un grupo de Flickr basado en una manera de comunicarse y organizarse horizontal y excitante, debido a sus múltiples ramas (teóricas, prácticas, teoprácticas...). Siempre es difícil definir nociones tan imprecisas como la calidad, por ello preferimos pensar en conductas, donde se aprecian los trabajos originales y no-transparentes, que    permiten y provocan más de un sentido de lectura. Sólo se trata de otro juego jugado en serio, sin competencias. Ensems es una carpeta artesanal creada junto a Miguel Ruibal formada por seis grabados, tres pinturas y tres fotografías que se citan y refieren, y fue el primero de los proyectos que realizamos juntos. Luego le seguiría el libro Objetos Sujetos y la publicación inminente de un proyecto convocado por The Brooklyn Public Library: Below the surface,  un libro de artista de Miguel con un texto, digamos, poético que escribí para la ocasión. 

P. V.- Gracias, Fernando, para cerrar esta entrevista me gustaría pedirme que nos compartiera uno de sus trabajos.

F. P.-
Igualmente, ha sido un placer. Ya que estamos donde estamos y hablando de comida, le propongo compartir el menú del día.


8 for 8 € 'till 8 Menu


Caramelo derretido fundido en fondue prestada.

#
Melted candy fondued on a borrowed fondue.

*
Part of Food sensitivity series.

+
menu 8x8x8 azuleojos fondue fusion the melting pot el mito de la diversidad 24 colour color strips callejones rayas rallado reflexes reflejos rubik angle angulo badalona play catalonia catalunya luz light llum food sensitivity little creatures strange things booker t compo composition fernandoprats fp rhizome rizoma shining resplandor tapiz volador alfombra magica the carpet crawlers caracoles caracoles, no: caramelos immigration inmigracion recipes recetas destetas.



* Ver estos enlaces en Youtube: http://www.youtube.com/watch?v=iwPj0qgvfIs&NR=1;  http://www.youtube.com/watch?v=wNVKdSgCQpU&translated=1;  http://fernandoprats.com/es/pratslibros/

20 enero 2011

Salvador Robles Miras

Salvador Robles Miras
 
"El microrrelato, una pieza 
de un mosaico llamado vida"

Entrevista de Beatriz Giovanna Ramírez,
Especial para Palabra Viva
Copyright © 2011 Analecta Literaria
SALVADOR ROBLES MIRAS nació en Águilas (Murcia), aunque reside en Bilbao desde los diez años. Está casado y tiene un hijo. Es periodista y pedagogo, y ha publicado hasta la fecha 19 libros: cuatro novelas (Noche clara, La vida en la distancia, La luz del silencio y Contra el cielo), cinco volúmenes de microrrelatos (Los abuelos también van a la escuela, La escuela sin edad, Los ojos de la vida, Mirar es encontrar y Pequeñas palabras) y diez libros de ensayo, de psicopedagogía y literatura divulgativas, todos con la Editorial MAD: Tú puedes; Tú puedes más; Ser más; Sólo tú eres tú; El éxito del fracaso; Lee, hijo; Sueño maestro; Inteligencia vital; Éticos de atar y El afán de superación. Ha colaborado en programas de Literatura y Pedagogía en diversas cadenas de radio.  Ha conseguido numerosos galardones en diversos concursos internacionales de cuentos, entre otros: Premio Internacional de Microrrelatos de Rio Gallegos (Argentina), Premio Internacional Libro Radial de Libro Radial 2009, Premio Internacional Libro Televisivo, Premio de La Matera de Neuquén (Patagonia), Segundo premio del Certamen Internacional de la Ciudad de Rocha; segundo premio de "Una imagen, mil palabras", segundo premio en el Concurso de Relatos del Ayuntamiento de Barcelona, tercer premio del Concurso Internacional de Nanorrelatos del Taller de Editores, Premio de Relatos Benito Pérez Galdós; mención especial de honor en el Certamen Internacional de Microficción de Garzón Céspedes; mención especial de honor en Expoarte de Chile; segunda mención de honor en el Concurso Internacional de Relato "Juan Soto Pereira" (Chile); ha sido asimismo finalista, entre muchos certámenes, , IV Certamen Literario de la Revista Ventura Morón de la Junta de Andalucía, Premio de Relato Breve Jorge Luis Borges, Premio de Relatos Augusto Monterroso, Premio de Relatos de Edgar Allan Poe. Primer Premio del Concurso de Literatura Hiperbreve del Cabildo de Canarias 2010.

A continuación PALABRA VIVA ofrece en exclusiva la entrevista que realizara Beatriz Giovanna Ramírez al escritor español Salvador Robles Miras.  







PALABRA VIVA.- ¿Qué es un microrrelato para Salvador Robles?

SALVADOR ROBLES MIRAS.-
La pieza de un mosaico llamado Vida.

P. V.- Su respuesta breve es larga y lo largo es breve, Salvador. Gabriel Jimenéz dijo: "Me convenzo ahora de que la brevedad es una entelequia cuando leo una línea y me parece más larga que mi propia vida, y cuando después leo una novela y me parece más breve que la muerte". ¿Cómo se escribe un microrrelato cuya brevedad sea enorme?

SRM.-
Creo que fue Pascal el que se disculpaba, ante una amiga, por escribirle una carta tan larga, pero, decía Pascal, no había podido disponer del tiempo suficiente para escribirla más corta. Lo breve y bueno requiere precisión y síntesis. Hay que decir mucho con poco, y decirlo bien, y en este "bien" incluyo la belleza del lenguaje, o sea, la armonía, el ritmo. De ahí la dificultad de lo breve. ¿Cómo se escribe un microrrelato excelente? Después de haber escrito muchos cuentos y microtextos flojos, regulares y menos malos... y no haber perdido la confianza en el intento. Dando por supuesto el talento, el cual, por cierto, se incrementa con el esfuerzo, la paciencia y la perseverancia son las que conducen a la excelencia del microrrelato.

P. V.- Para mi, escribir microrrelatos ha sido una tarea muy difícil y con frecuencia escucho que lo breve es simple. Y la síntesis me resulta una grande empresa. Leer los microrrelatos que a diario cuelgan en la Internet, me sorprenden y me digo: esto NO es un microrrelato, no hay arte, no hay una construcción de personajes, no hay..., y veo que hay lectores que tampoco tienen claro que es un microrrelato. Entonces, mi pregunta: ¿qué NO es un microrrelato?

SRM.-
Hace unos días, en un supermercado, una anciana compró unos productos y, cuando fue a pagar en caja, el importe de lo comprado sumaba 5,65 euros. La mujer sólo disponía de cinco euros, yo, que estaba detrás de ella en la cola, me ofrecí a abonarle lo que le faltaba. Me miró fijamente a los ojos y, tras agradecerme el gesto, me dijo: "Uno debe comprar sólo lo que puede pagar". Y dicho esto cogió un paquete de galletas y lo devolvió a la estantería. En esta anécdota hay un gran microrrelato. La mujer, los 5,65 euros y su negativa a aceptar el euro con esas palabras llenas de dignidad y sabiduría. Una anécdota aparentemente banal que encierra una lección que el lector debe interpretar. Si el escritor interpreta por el lector, si el escritor se desvía de la anciana y se centra en el hombre que le ofrece a la mujer el dinero que le falta, si el escritor aprovecha la coyuntura para soltar una soflama moralista, entonces el escritor habrá transformado un potencial gran microrrelato en un texto que puede ser calificado de cualquier cosa, no de un microrrelato. Espero haber respondido a su pregunta.

P. V.- Sí, la ha respondido, muchas gracias.  He escuchado algunas de sus intervenciones en el programa de radio "Hágase la luz", de la Radio Pública Vasca, en el que lee algunos de sus microrrelatos para reflexionar y replantearse algunas actitudes frente a la vida. ¿Qué busca al escribir microrrelatos? ¿Que la gente cambie?

SRM.- 
La vida es un constante cambio, y lo ideal es cambiar a mejor a golpe de vivencias, con literatura o sin ella, con microrrelatos o sin ellos.  Yo escribo para transmitir mi concepción de la vida. Pero para llegar al lector, antes he de poner en orden mis ideas, o sea, entenderme mejor a mí mismo y al mundo que me rodea. Al escribir, aprendes, y, con lo que aprendes, luego, tal vez, enseñes. Depende de lo que haga el lector con lo que ha leído. Me conformo con fomentar la reflexión y suscitar en el lector las ganas de seguir leyéndome en el futuro... inmediato. Nada más y nada menos.

P. V.- Juan Armando Epple, apuntaba que "el minicuento parece ser, a la postre, un concentrado ejercicio destinado a poner en tensión nuestras convicciones y hábitos de lectura", cree usted que "Pequeñas palabras", uno de sus últimos libros de microrrelatos, ha cambiado los hábitos de lectura, porque una de las habilidades que considero que se debe tener al leer a Salvador Robles, es la critica y la intertextualidad, en sus microrrelatos no hay ingenuidad, hay una búsqueda, creo yo, existe un diálogo entre  la literatura clásica y la vida como lo ha mencionado anteriormente.

SRM.-
Yo, cuando escribo, me imagino al otro lado del texto a un lector inteligente, y procuro tratarlo como tal. Los libros son diferentes para cada lector, y acabo de decir una obviedad, pero las obviedades, a veces, hay que decirlas, porque lo obvio no siempre es tan obvio, por lo menos, para algunas personas. De un mismo texto dos lectores pueden extraer conclusiones antagónicas; incluso una persona, en momentos diversos, es posible y deseable que interprete el mismo cuento de distintas maneras ¿Por qué? Porque ha cambiado, y al cambiar, el texto cambia con él. Es el prodigio de la literatura. 
P. V.- ¿Ese es el éxito de "Pequeñas palabras"?
SRM.- El éxito de un libro radica en que el lector no se conforme con leerte, sino que te relea. ¿Cómo se cuantifica el éxito de un libro? ¿En su venta? Para el editor, sí; pero, ¿y el escritor? El escritor sólo triunfa cuando lo releen. Hay libros que se venden mucho, que se leen menos y que apenas se releen; hay otros que se venden mucho menos, pero son leídos y releídos y requeteleídos. El editor prefiere los primeros, yo me quedo con los segundos. Como dijo alguien, creo que Martin Amis, hay textos que, después de leerlos, te dan ganas de invitar a una copa al autor. Yo no quiero copas, pero ojalá alguien tenga el deseo de invitarme a un zumo. Cuando me tome unos cuantos zumos, sabré que "Pequeñas palabras" habrá tenido un gran éxito.
P. V.- ¿Puedo invitarlo a un zumo?, Salvador, ¿podría decir diez recursos para lograr la brevedad?

SRM.-
Si me ha releído, entonces, acepto la invitación... ¿Diez recursos para lograr la brevedad? Leer y escribir, repasar y borrar... ¿Son cuatro? Allá van otros cuatro: leer, escribir, repasar y borrar. Ya van ocho. Y luego, borrar y volver a borrar. Al final, queda la precisión y la armonía, o sea, el arte en esencia pura.

P. V.- Sí, y cada vez lo leo mejor, bueno, a mi me gusta ver el lenguaje y distanciarlo y buscar sus recursos ocultos; así que, sí, he releído "Pequeñas palabras" porque me parece un libro bien escrito. Salvador, el fenómeno de la minificción, busca lo esencial, y confirma la necesidad de re-crear la forma, el contenido. ¿Cómo se puede seguir recreando lo indescifrable del lenguaje en un microrrelato?

SRM.-
Haciéndolo descifrable. La armonía, la precisión, no están reñidas con la sencillez, ojo, no con lo simple. La sencillez de un texto permite al lector vislumbrar el fondo; el problema, a mi modo de ver, radica en servirse de un lenguaje barroco y farragoso para ocultar el fondo, transformando, ahora sí, el texto en un lenguaje indescifrable. Y, entonces, ay, algún lector, no muy seguro de sí mismo, se responsabilizará por no entender lo indescifrable, cuando la responsabilidad está en otra parte.

P. V.- Quiero agradecer, Salvador, esta entrevista y para terminarla, pedirle que nos comparta alguno de sus mejores microrrelatos.

SRM.-
Tengo predilección por un relato, no incluido en "Pequeñas palabras", que está inspirado en la noche más emotiva de mi vida. Además, uno de los dos protagonistas del cuento es la mejor persona que he conocido en mi vida, una persona con quien tuve el inmenso privilegio de compartir los años más importantes de mi existencia: mi abuela materna, la inolvidable Madre Pepa. Este es el texto:


LA NOCHE DEL ADIÓS
          
Cuando la noche se adentró en la madrugada, el silencio reinante en la casa fue roto por unos tenues sollozos. La anciana y el niño, en habitaciones contiguas, después de reprimir la pena durante varias horas con el fin de no perturbar el sueño del otro, habían cedido al empuje de la nostalgia con un día de antelación. Para el niño, la anciana, su abuela, era su madre; para la anciana, el niño, su nieto, era su hijo. Y una madre y un hijo pequeño no deben separarse nunca. Pero las circunstancias, ajenas a los deberes sentimentales, habían decidido separarlos para siempre jamás dentro de unas horas... ¿Unas horas?
          
El niño saltó de la cama y entró a la carrera en la habitación de la anciana. Ésta, entre lágrimas y sonrisas, lo recibió con los brazos abiertos.
          
-Ven, hijo.              
          
El pequeño se metió en la cama de su verdadera madre, y, en la noche del adiós, el tiempo de las vivencias detuvo el tiempo cronológico. La eternidad se había convertido en ahora.

 
Design by Free WordPress Themes | Bloggerized by Lasantha - Premium Blogger Themes | Best Buy Printable Coupons